El mar detrás del nombre
| Peso | 299 g |
|---|---|
| Autor |
Viene el sol, palpo el aire y todo aquello que se arranca con las uñas
Duro olor de la higuera, moscas van y vienen sobre ondas de alambre
Penetra el verde entre el vino y el pan y las ventanas recién pintadas
Pero antes que una figura
O diente o piel,
Rompiéndose los brazos, la luz enloquecida
Desciende bajo el aire y me destroza la la boca.
«La musa que mueve el ansia vocativa de Echavarren remite siempre a una ausencia. Presencia que señala un vacío, indicio de una escena siempre desfasada, rumor que se deja oír como escucha, el tú echavarriano es algo así como un fetiche. Y a nosotros, en nuestra búsqueda estética, nos orientan como esa brújula que imanta lo invisible. Su musa habita el parque de diversiones, esa morada infantil de la ciudad ausente donde todo ya está, pero». TAMARA KAMENSZAIN
«Las imágenes de Echavarren son caprichosas, pringosas, como ese gel fluorescente con que los chicos modelan –vía Lucrecio– la nueva inocencia, la masa cósmica». ARTURO CARRERA



